lunes, mayo 22, 2006

Auster, Kafka y la muñeca

Una de las escenas más bellas de la última novela de Paul Auster, Brooklyn Follies, ocurre a mediados de relato. El tío Nathan y el sobrino Tom viajan hacia el norte y mientras lo hacen discuten sobre Kafka, uno de los escritores a quien Auster ha confesado admiración por su dominio indiscutible del juego realidad-ficción en sus escritos, incluso en sus diarios. Es entonces cuando se narra la escena: Kafka, en sus paseos junto a su compañera Dora Diamant por Berlín, se encuentra con una niña que llora desconsolada porque ha perdido su muñeca. Para consolarla, Kafka le dice que se ha ido de viaje. ¿Cómo lo sabes?, le replica. Porque le ha escrito una carta, responde Kafka. ¿La tienes ahí?, le pregunta la niña. No, pero mañana la traeré conmigo. Esa noche, Kafka escribió la carta con tanta dedicación como puso en su propia obra y a día siguiente se la leyó a la niña. Kafka escribe más cartas durante tres semanas, hasta que encuentra un final apropiado: la muñeca va a casarse, se despide de la niña, es feliz.
¿Es real la historia?, se pregunta hoy en el diario argentino La Nación el escritor Tomás Eloy Martínez, amigo de Paul Auster. "La escena había sido inventada de cabo a rabo", admite Martínez que pensó nada más leerla. Después investigó los escritos de Kafka y apenas encontró referencias al episodio: "El único indicio que descubrí fue uan referencia breve, no más de una línea, en la biografía que Ronald Hayman publicó en 1981", explica. Así que se dispuso a preguntárselo directamente as Auster aprovechando que el escritor neoyoquino iba a dar una charla ante sus alumnos de la Universidad de Rutgers, en New Jersey.
"Realmente le sucedió eso a Kafka", contestó Auster. "Yo no lo inventé. Hubo tres semanas de cartas verdaderas, que lamentablemente no han sobrevivido". La historia parecía demasiado buena para ser real y la respuesta de Auster dejó perplejos tanto al profesor Martínez como a sus alumnos. "Auster me preguntó que opinaba yo –cierra Martínez–. Dije que estaba perplejo. Los seres humanos nunca sabemos si la realidad es una inmensa novela o si no hay otra novela que la lisa y llana realidad".

7 comentarios:

David Álvarez dijo...

me deslumbró también la historia de la muñeca al leer la novela; no sé si más o menos que la historia de la historia... buff

César Coca dijo...

La historia está contada con todo detalle en una biografía de Dora Dimant, la última novia de Kafka, que apareció en España hace ahora un año. El libro se titula 'Dora Diamant', y está escrito por Kathi Diamant (Ed. Circe). Pese a la similitud de apellidos no hay ningún lazo familiar entre biógrafa y biografiada.

Auggie dijo...

Gran puntualización, César. Mil gracias por la aportación.

eMe dijo...

...preciosa historia la de la muñeca, desde que lei el libro me quedo la duda de si sería real o no, gracias por la aclaración!!!

luz natural dijo...

Felicidades, por vuestros apuntes Enriquecen nuestra lectura

aitana dijo...

hay también una novela corta muy bonita de Jordi Sierra y Fabra que se llama "Kafka y la muñeca viajera" que trata esta anécdota.

Pollastrot Garratibat dijo...

Caram, peps, quina pepada. No és apassionantment pepant aquesta pepada de pep?

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