martes, enero 16, 2007

Auster y su visera asturiana

Javier García Rodríguez nos pone sobre la pista de un artículo que recién ha publicado en el periódico La Nueva España de Oviedo sobre Paul Auster, Woody Allen y las viseras de la célebre tienda Albiñana, un pequeño comercio de la capital astur recomendado por el cineasta al escritor y que Auster visitó de incógnito cuando acudió a recibir el premio Príncipe de Asturias de las Letras. La anécdota brillantemente narrada por García Rodríguez es excelente, una delicia para los seguidores españoles de ambos genios. Vamos a transcribir el primer párrafo, con la eterna recomendación de leer el artículo completo en la web de La Nueva España.
Paul Auster, Woody Allen y las viseras de Albiñana
Por Javier García Rodríguez
"Durante su estancia en Oviedo para recoger el premio «Príncipe de Asturias» de las Letras, el escritor estadounidense Paul Auster tuvo ocasión, como muchos otros premiados antes y después, de dedicar parte de su escaso tiempo libre a pasear de incógnito, ajeno a las exigencias del estricto protocolo y de los medidos compromisos sociales, por las calles que rodean el hotel Reconquista (yo mismo tuve ocasión de saludar brevemente en la calle Uría a un George Steiner tímido, sabio y de gabardina azul hace ya algunos años). Y aunque no es un hecho muy divulgado -la noticia parece estar siempre en otra parte, claro, como decía Kundera de la vida-, durante su paseo, el autor de «La trilogía de Nueva York» se sintió atraído de inmediato por algunas calles y algunos lugares (Auster es Auster incluso cuando sólo pasea) que provocaron en él la mirada que le ha convertido en un narrador tan curioso y especial, calles y lugares con los que terminó por establecer una relación de cálida cercanía y cierta intimidad (o, si se prefiere, de calidez cercana e intimidad cierta). Una de estas calles era Melquíades Álvarez, en el cruce con Doctor Casal. El lugar, la casi centenaria sombrerería Albiñana". [seguir leyendo]
Esto es Brooklyn Paul Auster en Oviedo

3 comentarios:

Anna Blume dijo...

Me ha encantado la anécdota (y el artículo en general). Gracias por el aviso.

Anónimo dijo...

Ese artículo-relato es un pasada. Y está escrito de maravilla. A partir de una anécdota simple se poone a hablar de la ficción y de la forma en la que se lo montan dos genios como Woody y Paul. Flipante.
Rosa Rosae

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, Rosa. Exquisito artículo. Ningún seguidor de ellos debe perdérselo.
Candice

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